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Exoplanetas
La búsqueda de exoplanetas se inició hace 14 años, cuando se anunció el descubrimiento del primero de ellos. Desde entonces, los astrónomos han encontrado más de 300 planetas ubicados fuera del Sistema Solar.
El árbol más viejo

Foto: Leif Kullman
BLU-RAY vs HD DVD
BLU-RAY. PROS
Capacidad. 50 Gb en un disco de doble capa. Podría progresar hasta los 200 Gb.
Mayor 'bitrate'. Alcanza un ancho de banda de hasta 50 mbps. Esto se traduce en una mejor calidad de imagen.
PlayStation 3. Los aficionados a los videojuegos saben que todas las videoconsolas PlayStation 3 disponen de una unidad Blu-ray por defecto.
BLU-RAY. CONTRAS
Incompatibilidad y precio. EL precio de unidad, tanto los reproductores como los discos, es mayor. Además, la unidad lectora de Blu-ray no puede leer DVDs (aunque la mayoría incluyen también una lente que puede adaptarse).
Protección regional. El consumidor no podrá, en teoría, comprar un DVD en América y reproducirlo en Europa.
Compañías con Blue-ray
Sony, HewLett-Packard, Hitachi, LG, Panasonic, Mitsubishi, Phillips, Apple, Pioneer-Samsung, Sharp, TDK y Thompson.
HD DVD. PROS
Precio. Tanto el coste de producción de los reproductores como de los discos de HD DVD es inferior al Blu-ray. Se pueden encontrar reproductores como el Toshiba HD EP10 portan sólo 241 euros.
Region Free. El usuario podrá comprar discos y reproducirlos en cualquier parte del mundo.
Compatibilidad con DVD. Un reproductor de HD-DVD es capaz de reproducir un DVD. No necesita instalar otra lente por lo que su coste de producción disminuye.
HD DVD. CONTRAS
Más pirateable. El disco en HD DVD se hackeó antes que e BLu-ray, hay quien cree que su sistema de encriptación es menos seguro.
Menos resistente y ecológico. Los discos no tienen la capa de protección del BLu-ray, que es más verde.
Companías con HD DVD
Toshiba, Intel, NEC, Sanyo, Memory-Tech, Microsoft.
Precedente histórico
Betamax vs VHS
Pese a su superioridad en calidad de imagen y su imposición total en el mercado durante casi un año, el Betamax sucumbió a manos del VHS en la década de los 80. JVC y Panasonic le ganaron la batalla a Sony en una guerra de formatos en la que fueron claves dos elementos: por un lado, las cintas VHS ofrecían menor calidad (sólo se apreciaba en los monitores de gama alta de la época, que eran muy pocos) pero el doble de duración en cada cinta. Por otro, La política de licencias. Mientras que JVC prefirió abrir su estándar y sacrificar beneficios, Sony intentó rentabilizar al máximo su invento. De esta forma, en 1984, sólo 12 compañías apoyaban Betamax, frente a las 40 del VHS. Parece que esta vez Sony ha aprendido la lección.
Pila, sangre, sudor, orina
Unos investigadores de Singapur han inventado una batería que funciona con cualquier fluido corporal. Tiene el tamaño de una tarjeta de crédito y dicen sus inventores que con una gota de orina es capaz de proporcionar la misma energía que una pila AA.
Fuente:
Va de robots
LUIS MIGUEL ARIZA 21/06/2007
Expertos como Bill Gates pronostican para 2027 una revolución robótica como la que hoy vivimos con los ordenadores. Los avances se aproximan a la 'gestación' del androide con aspecto y capacidades cada vez más humanos. ¿Hasta dónde deben limitarse las funciones de estos ingenios? ¿Podemos frenar su 'evolución'?
Bill Gates, fundador de Microsoft, afirma que tendremos robots en cada hogar dentro de veinte años. En la industria son ya una realidad que a nadie sorprende. Los trenes o túneles de lavado operan sin que nos paremos a pensar en Terminator. Según la Federación Internacional de Robótica, en 2005 existían en el mundo 922.900 robots industriales. Y entre 2005 y 2009 se estima que el crecimiento anual de las ventas rondará el 4,9%. La emergencia de la industria robótica que Gates tiene en mente, según detalla en Scientific American, "se parece bastante al negocio de los ordenadores hace treinta años". Las estimaciones en cuanto a la irrupción en el mercado de los robots domésticos son fulgurantes: en 2009 se venderán 5,6 millones para uso personal. Si los pronósticos de Gates deben tomarse en serio, tampoco hay que dejar en saco roto las palabras de Rodney Brooks, director del Laboratorio de Ciencias Computacionales e Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, siglas en inglés): "Coincido absolutamente con él", declara. Aunque advierte que el futuro tiene la costumbre de tomar vías absolutamente inesperadas. "Nadie imaginaba en los años ochenta que en 2007 los europeos tendrían ordenadores personales en sus casas, e incluso ordenadores de bolsillo. Habría parecido algo absurdo".
En 1981, el estudiante graduado Andy Ruina escuchaba una conferencia de uno de los gurús y fundadores de la inteligencia artificial, el profesor Marvin Minsky, invitado especial por la Universidad de Cornell, en Nueva York. Convencido de que algún día las máquinas podrían realizar las mismas hazañas que la mente humana, Minsky hablaba ante un auditorio entregado. Pero en el turno de preguntas, un hombre mayor le lanzó un desafío: ninguna máquina, por muy buena que fuese, sería capaz de deducir fórmulas tan creativas y originales como las inventadas por el matemático indio Ramanujan, uno de los mayores genios de todos los tiempos, cuya mente autodidacta inventó miles de teoremas -entre ellos, un asombroso procedimiento para calcular más de mil millones de decimales del número pi. Minsky, que había trabajado en un programa matemático llamado Macsyma, respondió tranquilamente: "Estoy seguro de que las máquinas serán capaces de realizar todos los cálculos de los que Ramanujan fue capaz, e incluso más. Realmente no existe una persona en la tierra que sea mejor haciendo integrales que nuestro programa. Pero después de que Ramanujan descubriese una fórmula tras otra, sabía encontrar el camino a su casa, reconociendo su calle y su hogar sin tropezarse con el periódico echado en medio del pasillo. No creo que seamos capaces de escribir programas capaces de hacer esto".
Más de medio siglo después, un extraño robot bípedo llamado Ranger y diseñado por Ruina se puso a andar en la pista cubierta de atletismo del campus de Cornell, dispuesto a batir un récord mundial. Ranger no es otra cosa que dos patas, cada una formada por una doble barra de un metro de longitud, un par de baterías a cada lado, algo de electrónica y ojos de juguete -nada de cámaras de vídeo-. Resulta estrafalario y se balancea como una persona con muletas, pero no se cae: anduvo un kilómetro en círculos por la pista. Un logro sin precedentes. Sus pies "sienten" el suelo. "No es muy inteligente", reconoce Ruina. Y eso es lo extraordinario.
Con unos cuantos retoques de diseño, el equipo de Ruina piensa que Ranger podría andar hasta 13 kilómetros sin caerse antes de agotar sus baterías. "Las palabras de Minsky me impresionaron", afirma hoy este experto. "Ahora me encuentro trabajando en el más pedestre de los problemas, andar". Y es un misterio. Por mucho que nos observemos, dice Ruina, no sacaremos nada en claro. Nuestro cerebro y la médula espinal se combinan para sentir el terreno y mover piernas y centro de gravedad gastando lo mínimo. El bipedismo surgió al menos hace tres millones de años y puso en pie a nuestros antepasados. ¿Se puede imitar algo como eso?
Hace sólo par de años, Ruina asombró a todo el mundo al fabricar un robot andarín de dos patas con rodillas articuladas de apenas 13 kilos y que gastaba sólo 11 vatios (¡poco más que la décima parte de una bombilla de 100 vatios!). En proporción "usa la misma energía de una persona cuando anda", dice su creador. Sus ingenios tienen aún que recorrer un camino largo: no saben reconocer obstáculos ni sortearlos. Pero están solventando de una forma sorprendente una de las asignaturas pendientes de la robótica. Si hablamos de una revolución en ciernes, donde máquinas inteligentes entrarán en nuestras vidas, ¿cómo se justificaría ante robots que se quedasen clavados en una calle por no saber andar como cualquier individuo corriente?
Otro asunto es a qué se parecerán y lo que serán capaces de hacer. Un vistazo al pasado reciente puede resultar revelador. Hace varios años, el autor de este reportaje visitó con un equipo de TVE el Instituto Robótico de la Universidad de Pittsburg, uno de los templos mundiales de la robótica, para conocer de primera mano algunos de sus proyectos. Nos encontramos con Florence, un robot enfermera con dos grandes ojos y una sonrisa hecha de labios de gomaespuma que tenía conexiones por Internet para llamar a los servicios de urgencia en caso de que su acompañante sufriera un percance médico. O con Xavier, un robot móvil que era en realidad un cilindro puro y duro, dotado con sensores de sónar, rayos láser y un mapa interno que le permitía ir a cualquier parte del instituto -siempre que no tuviera que bajar escaleras-. Y ciertamente las expectativas que teníamos no se cumplieron: Florence podía entender algunas preguntas sólo tras hablarle despacio y repetirlas varias docenas de veces. Y en cuanto a Xavier, podía moverse por los pasillos e incluso contar algún chiste, pero al poco tiempo se quedaba sin batería y necesitaba ser empujado por su cuidador. Había proyectos para que los robots reconocieran las caras de las personas y leyesen sus labios, o programados para realizar tareas en coordinación; minihelicópteros robotizados y cibercoches autónomos de vigilancia urbana, entre otros. Algunos de los laboratorios están hoy cerrados y sus objetivos han sido sustituidos y renovados por otros, pero tuvimos la sensación de ser testigos de la prehistoria de la robótica: a años luz de Star Wars.
¿Abandonamos ahora aquellos tiempos? "En 1979 estaba trabajando como estudiante graduado en Stanford junto con Hans Moravec en un robot (bautizado como Stanford Cart) para que cruzase una habitación", responde Rodney Brooks. "Pasábamos cada noche de ocho de la tarde a seis de la mañana. Y cuando teníamos éxito, el robot lograba recorrer unos veinte metros en unas seis horas. En 2005, Sebastian Thrun, del mismo laboratorio de Stanford, logró que su robot Stanley, un Volkswagen Touareg, recorriera 200 kilómetros en seis horas. Es decir, en sólo 26 años los resultados han sido 10.000 veces mejores que nuestro robot de 1979, lo que significa doblar la capacidad cada dos años. Así que ahora la robótica está en un proceso exponencial".
Stanley recorrió los polvorientos doscientos kilómetros del desierto de Mohave, en California, a unos 32 kilómetros por hora de media. Pero ya abundan otros avances hace poco impensables en la aplicación robótica a los automóviles. Mohan Trivedi es el director del Laboratorio de Automóviles Inteligentes y Seguros de la Universidad de California de San Diego: "Desarrollamos tecnologías que ayuden al conductor a prevenir accidentes", explica refiriéndose a su sistema inteligente de ayuda al conductor (IDAS, en sus siglas inglesas): coches capaces de ver a su alrededor, detectar obstáculos, seguir las líneas de la calzada... El punto muerto de los espejos puede hacer que choquemos con un auto que no podemos ver cuando cambiamos de carril. "Con el IDAS, una cámara detecta un vehículo que se aproxima a este punto muerto y el sistema nos avisa si podemos cambiar de carril porque vamos a colisionar contra él". Si no deseamos hacerlo, IDAS no se activa. "Es un sistema de computación centrado en la persona". Trivedi piensa que en el futuro tendremos sistemas parecidos en nuestras casas, en las escuelas y los teatros. "Tecnologías que nos observarán, anticiparán nuestras necesidades y nos ayudarán en nuestras actividades".
Bien, pero ¿dónde veremos primero la revolución robótica? ¿En las carreteras, en nuestras casas o quizá al salir a la calle dentro de unos años? Para Jeremy R. Cooperstock, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Computación de la Universidad McGill, en Montreal, el primer paso ya está ocurriendo en el entorno industrial: el más restringido en cuanto a las cosas que se permiten hacer, y también el más propicio para realizar grandes inversiones. "Es aquí donde llegan antes los avances: un sistema para ensamblar vehículos de forma automática, diseñar y fabricar chips... tenemos robots fresadores en la industria que ya utilizan algoritmos para la visión muy avanzados. Así que en cierto sentido, si te preguntas si existirán inteligencias capaces de hacer tareas muy complicadas, de reconocer un objeto o comprobar si algo está roto, no es ciencia-ficción. ¡Es historia!".
El siguiente escalafón saltará de la industria a los hogares, donde los robots pueden aprender y desenvolverse mejor. Copperstock lo explica así: una máquina es hoy capaz de reconocer la cara de un componente de una familia de cinco miembros. Pero si salimos fuera, el mundo resulta aún demasiado caótico para los robots. Los algoritmos de visión actuales -programas, en suma- ya no son tan buenos "para reconocer una cara entre una multitud", dice. "No te dan la tranquilidad para dejarle a un sistema de seguridad que abra la puerta de tu casa a alguien de fuera dependiendo de lo que vea".
Los expertos ya están lanzando sus apuestas al mercado para probar que las casas serán colonizadas por los robots. Rodney Brooks cree que los investigadores no están hoy limitados por el poder de cálculo -ya hay supercomputadoras capaces de realizar 80 billones de operaciones por segundo-, sino por el tipo de algoritmos que son capaces de desarrollar: la inteligencia de los robots depende de lo buenos que sean sus programas. Brooks fundó su propia compañía, iRobot, y sus creaciones comerciales ya trabajan en algunos hogares: Roomba es un aspirador circular que estudia el contorno de la habitación y cuyos sensores le indican dónde empiezan las paredes o cómo evitar las escaleras. iRobot también ha desarrollado una fregona circular de limpieza que usa un líquido a base de cloro, y un robot con ruedas para limpiar los fondos de las piscinas.
Bill Gates imagina en Scientific American un escenario en el que diversos artefactos robotizados están conectados sin cables a los ordenadores personales: en el jardín, operarios circulares similares a Roomba siegan la hierba, mientras que sus primos aspiran y limpian los suelos de las habitaciones. Los robots externos están provistos de GPS y saben dónde se encuentran en cada momento. Los de interior pueden tener mapas procesados de las habitaciones o simplemente aprender los contornos gracias a sus sensores. Dentro de la casa permanecen dos robots más avanzados que Roomba -cuya versión básica no supera los 160 dólares-, obviamente ficticios: un "dispensador de medicinas" con brazos articulados, una cámara y un micrófono al cuidado de una persona enferma; el otro consiste en un par de brazos articulados que doblan la ropa y la colocan en un armario. ¿Podemos realmente esperar enfermeras-robots en poco tiempo?
"Las sociedades occidentales se hacen cada vez más mayores, con problemas físicos y mentales, y tienen la necesidad de tener a alguien alrededor que los cuide", responde Kevin Warwick, profesor de Cibernética de la Universidad de Reading (Reino Unido). "En ese sentido, existe aquí un impulso para la robótica". Otros "puntos calientes" que empujarán el desarrollo de los robots son el entretenimiento, los videojuegos (jugar contra un robot en vez de interactuar con una pantalla) y la seguridad: aunque los seres humanos tienen una capacidad visual muy superior a la de las máquinas a la hora de reconocer objetos y caras conocidas entre una multitud, las máquinas podrán desempeñar un papel decisivo para identificar a una persona, bien sea por sus huellas dactilares, el iris o incluso la temperatura de su cuerpo: no necesitarán ojos.
"La inteligencia artificial tiene ventajas enormes sobre la inteligencia humana, ya que puede detectar en la banda de infrarrojos, rayos X?", asegura Warwick. Y sobre lo que resulta un enfoque interesante, nosotros somos la limitación. "Es posible que haya cosas que no conseguimos que las máquinas hagan, pero quizá esto resulte demasiado restrictivo para ellas". Este científico británico está convencido de que el ser humano se "mezclará" con las máquinas. De hecho, afirma, el sistema nervioso humano ya es capaz de comunicarse con ellas de forma electrónica.
En su proyecto Cyborg 2, Warwick se hizo implantar un conjunto de cien microelectrodos más pequeños que una uña en uno de los nervios de su brazo izquierdo. "Las señales provenientes de mi cerebro fueron capaces de mover una mano robótica", asegura. "También he recibido en mi sistema nervioso las señales de los dedos". De esta forma, Warwick ha logrado controlar con su mente sillas de ruedas eléctricas, o accionar interruptores de puertas o luces sin mover un solo dedo. Incluso sus señales han viajado a través de Internet para ejercitar una acción a distancia, lo que demuestra una especie de telepresencia con la mente. "Son los primeros experimentos, crudos si se quiere, pero así ocurrió con el teléfono o el telégrafo". La comunicación directa entre sistemas nerviosos, o incluso entre un cerebro humano y otro, es algo que aparece en el horizonte de los próximos diez años, asegura Warwick. El paso hacia el ciborg humano ha comenzado. Y eso despierta recelos. ¿Debemos temer a las máquinas? ¿Saldrán algún día fuera de nuestro control?
De forma bastante inteligente, el escritor de ciencia-ficción Isaac Asimov incluyó en sus famosas leyes de la robótica una prerrogativa fundamental: "Un robot no podrá herir a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daños". Pero lo cierto, indica Warwick, es que los robots están entrando con fuerza en el campo militar -desde los artefactos que retiran y detectan bombas en los caminos hasta los aparatos automáticos que vuelan en misiones de reconocimiento- y que entre sus objetivos figura el daño a otros seres humanos y el imperativo de protegerse a sí mismos. No parecen seguir la máxima de Asimov. Su control va a ser algo bastante difícil. "Creo que tendremos problemas en los próximos veinte años en el campo militar", asegura este experto británico en cibernética.
Lo cierto es que las máquinas, en algunos sentidos, ya son netamente superiores a los seres humanos. Hace ya una década que el ex campeón mundial Gary Kaspárov perdió su partida con el programa Deep Blue, de IBM. Las pasadas navidades, otro programa, Deep Fritz, que puede comprarse por poco más de 15 euros, barrió sin problemas al vigente campeón, Vladímir Kramnik. "Es algo que no me asusta en absoluto, por la misma razón que no me asusta que los ordenadores calculen más rápido que las personas", responde Ramón López de Mántaras, presidente de la Unión Internacional de Inteligencia Artificial e Investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "Lo que me alegra es la extraordinaria capacidad del cerebro humano para crear estos aparatos tan sofisticados". Como Warwick, Mántaras admite sus temores respecto a las aplicaciones bélicas de los robots: "Me asusta su uso militar, aunque los culpables de ese uso no serán los robots, sino las personas que los diseñen y, sobre todo, los políticos que decidan financiar su desarrollo". Y en cuanto al aspecto que tendrán, dependerá un poco de los gustos y la aceptación del público. Rodney Brooks piensa que los seres humanoides tipo C3P0 no serán muy populares en Europa o en Estados Unidos. En Asia, sin embargo, existe una pasión por los robots humanizados (desde el famoso robot Asimo, de Honda, o el p3, capaz de subir escaleras y andar a una velocidad de dos kilómetros por hora).
Andy Ruina, el investigador de Cornell que fabrica sus artefactos bípedos, rezuma, en cambio, cierto escepticismo cuando se le pregunta por el retrato robot de las máquinas del futuro. "Depende de lo que entiendas por robot. No soy optimista acerca de que se abran paso de manera tremenda en el mercado, pero todas las máquinas se hacen cada vez más robóticas". No parece muy probable que hacia 2025 tengamos sirvientes bípedos, dice. Pero la otra cara puede aparecer en los objetos cotidianos que nos rodean y no nos paramos a considerarlos como robots. Pero en cierto sentido lo son.
"Una cafetera actual tiene el mismo poder computacional que un ordenador de la época de la Segunda Guerra Mundial", prosigue Ruina. "Los teléfonos, los coches, las cámaras y los juguetes, y hasta las máquinas de Coca-Cola, ya incorporan ordenadores, por lo que la computación estará cada vez más infiltrada en los productos que nos rodean. Casi todas las máquinas tendrán un aspecto ergonómico ya programado, y estaremos interactuando con ellas de forma constante todos los días. Y realmente no nos daremos cuenta de esta transición".
Esta convivencia no es sólo un desafío tecnológico, sino sociológico, apunta finalmente Mohan Trivedi. Incluso cuando no hablamos de robots militares, nos dice, hay cuestiones que siguen sin respuesta: "¿Qué tipo de actividades humanas deberían ser observadas? ¿Qué información debería archivarse en los bancos de datos? ¿Qué tipo de acciones deben llevarse a cabo sin intervención humana? No es demasiado pronto para nosotros para debatir sobre el futuro que se avecina cuando sistemas inteligentes y humanos tengan que convivir y prosperar juntos".
Estación Espacial Internacional

La estación espacial está situada en órbita alrededor de la Tierra en una altitud de aproximadamente 360 kilómetros, un tipo de órbita terrestre baja (la altura real varía en un cierto plazo por varios kilómetros debido a la fricción atmosférica y a las repetidas propulsiones). Da una órbita alrededor de la tierra en un período de cerca de 92 minutos; antes de junio de 2005 había terminado más de 37.500 órbitas desde el lanzamiento del módulo Zarya el 20 de noviembre, 1998.
"Todo" sobre la Estación Espacial Internacional
Las mareas y la Luna
La marea alta se repite cada 12 horas y 25 minutos, en cualquier punto del planeta. Ese tiempo es la mitad del que emplea la Luna para regresar aproximadamente a la misma posición (en dar una vuelta a la Tierra). Esto se debe a que la Luna ejerce una fuerza de atracción sobre el agua de los océanos que están en el lado que está la Luna, alejándo este agua de la Tierra, pero también ejerce una fuerza sobre la Tierra alejándola del agua del lado opuesto. Así pues, las dos mareas se producen en los lados diametralmente opuestos y en linea con la posición de la Luna. En realidad no es exactamente en línea con la Luna, ya que el agua se mueve lentamente siguiendo la velocidad de la Luna pero con retraso. Como efecto secundario esto hace que la rotación de la tierra se vea frenada con lo que los días se hacen cada vez más largos (unas 2 milésimas por siglo) y además la Luna es acelerada y en consecuencia se aleja de la Tierra (unos 3 cm. por año).
El Sol también produce mareas pero son aproximadamente un tercio más pequeñas que las producidas por la Luna. Así, durante la Luna Nueva y la Luna Llena (2 veces al mes) estas fuerzas se alinean obteniendo mareas más grandes de lo normal (mareas vivas o de sicigia). Durante los cuartos lunares, Cuarto Creciente y Menguante (también 2 veces al mes), las dos fuerzas se descompensan obteniendo mareas más pequeñas de lo habitual (mareas muertas o de cuadratura).
Entrevista Roger Penrose
EL País, 17 de octubre de 2006
ROGER PENROSE / Matemático y físico
“No puedo tomarme en serio que el mundo tenga 11 dimensiones”
“Steve es un científico más conservador que yo”, comenta el físico y matemático Roger Penrose sobre su amigo Stephen Hawking, con quien hizo aportaciones muy relevantes a la cosmología y a la teoría relativista hace más de 20 años. Penrose (Reino Unido, 1931) se ha convertido en una voz muy crítica con las actuales corrientes de la física teórica y, a diferencia de Hawking, está convencido de que la paradójica ciencia de las partículas subatómicas –la mecánica cuántica- es sólo una teoría provisional.
Anda estos días promocionando su último libro, El camino a la realidad, donde explica desde cero, y en 1.400 páginas, las matemáticas necesarias para comprender la física actual, sin eludir las ecuaciones ni las cuestiones más polémicas.
Pregunta. ¿Cualquier cosa es posible en matemáticas, o hay mundo matemáticamente imposibles?
Respuesta. Los hay. Las matemáticas son nítidas: si formulas el problema de una manera precisa, te dicen con claridad qué cosas son posibles y cuáles no. El desarrollo de una idea matemática está muy constreñida por la lógica y por el imperativo de consistencia interna.
P. ¿Es posible, entonces, que vivamos en el único universo matemáticamente consistente?
R. Lo que tenemos ahora son unos modelos del mundo que abordan satisfactoriamente algunas cuestiones, y otros que abordan otras. No podemos saber si son los únicos posibles. Una de las pretensiones más fuertes de la teoría de cuerdas [la aspirante actual más firme a la teoría del todo] era precisamente la de ser única, y eso es lo que la hacía tan buena para sus proponentes: que no se podía cambiar ninguna de sus partes. Pero esto resultó un error, porque ahora tienen tantas teorías de cuerdas diferentes que ya hablan de un paisaje de teorías. Es increíble. Eso ha dejado de ser una ciencia, creo yo.
P. ¿Por qué?
R. La teoría de cuerdas ha alcanzado una gran profundidad matemática, y de hecho ha tenido ya una gran influencia en las matemáticas. Pero que éste sea un camino fiable para mejorar nuestras teorías físicas es cuestionable. Hay teorías que no dicen nada claro. Las teorías que no dicen nada claro. La teoría de cuerdas dice cosas claras, pero no me las creo. No me puedo tomar en serio que el mundo tenga 11 dimensiones.
P. ¿Por qué es comprensible el mundo?
R. Esa sí que es una buena pregunta.
P. Gracias, es de Einstein.
R. Ya, ya, y tan profunda como todas las que hizo. Es verdad que, en cierto sentido profundo, somos afortunados de poder entender las leyes físicas que rigen el mundo. Que la fuerza gravitatoria decrezca con el cuadrado de la distancia permite que los planetas describan unas curvas muy simples, que ya habían sido estudiadas por los griegos. Si la gravedad se comportara de otra forma, los movimientos serían de una complejidad impenetrable. Las cosas podrían ser mucho peor, realmente.
P. ¿Qué es entender?
R. Esa no está mal tampoco. No puedo responderla, pero sí proponer algunas definiciones negativas. Por ejemplo, entender algo que está fuera del alcance de las computadoras. Las máquinas siguen reglas, y hacen cálculos complicados mucho mejor que nosotros, pero no los entienden. El entendimiento no consiste en hacer una computación muy complicada. En mi opinión, el famoso teorema de Gödel es una demostración de que el entendimiento humano no es una computación, porque muestra que comprender algo va más allá que cualquier sistema de reglas.
P. Algunos virus usan una de sus ideas –los telesados de Penrose- para ensamblarse. ¿Le satisface eso?
R. Si es así, gran parte del mérito es de Johannes Kepler.
P. ¿Kepler?
R. Un hombre interesante en verdad. En uno de sus libros hay una página llena de patrones geométricos, patrones no cristalográficos, y algunos están realmente muy cerca de mis resultados. No está claro qué pretendía hacer Kepler con ellos, pero creo que él intuía que tenían relevancia para la biología, porque son simetrías no repetitivas, no cristalográficas.
Nanotecnología y sus riesgos desconocidos
Aquí va la traducción (un poco patatera) de un artículo de The Washinton Post, del 26 de Septiembre de 2006:
LA NANOTECNOLOGÍA ARRIESGA LO DESCONOCIDO
Escasa atención prestada a los peligros potenciales
Por Rick Weiss. Washington Post Staff Writer. Martes 26 de septiembre de 2006
Los Estados Unidos son el líder del mundo en nanotecnología -- la nueva ciencia floreciente de hacer los materiales y los dispositivos increíblemente pequeños -- pero no está prestando bastante atención al medio ambiente, a la salud y a los riesgos de seguridad planteados por los productos de la nanoescala, dice un informe lanzado ayer por el independiente National Research Council.
Si los funcionarios federales, los líderes empresariales y otros no idean un plan para rellenar los vacíos en su conocimiento de la seguridad de la nanotecnología, advierte el informe, la gran promesa del campo de la nanotecnología podría evaporarse en una nube de la desconfianza pública.
“Hay una cierta evidencia de que las nanopartículas pueden tener efectos nocivos en la salud de los animales de laboratorio,” dice el informe mandado por el Congreso, preocupaciones que repiten otras oídas en la Casa Blanca la semana pasada. Hasta que los riesgos se entiendan mejor, “es prudente emplear algunas medidas preventivas de proteger la salud y la seguridad de los trabajadores, del público, y del medio ambiente.”
El informe de 176 páginas, “Una Cuestión de Tamaño,” fue preparado bajo auspicios de las academias nacionales, encargados para aconsejar al Congreso acerca de ciencia. Se centra en National Nanotechnology Initiative, que coordina y da la prioridad a la investigación federal en nanotecnología – la principiante pero ciencia potencialmente revolucionaria que se ocupa de los materiales tan pequeños como una milmillonésima parte de un metro.
En ese tamaño, incluso las sustancias convencionales se comportan de maneras poco convencionales. Algunos materiales que no conducen electricidad ni son frágiles, por ejemplo, son conductores excelentes y son extremadamente fuertes cuando se hacen bastante pequeños. Pero las nanopartículas también pueden incorporarse en las células humanas y accionar reacciones químicas inesperadas, interfiriendo con procesos biológicos y ecológicos.
El informe concluye que el esfuerzo de la investigación de los E.E.U.U. es vibrante y casi ciertamente el más fuerte del mundo, aunque algunos otros países están muy próximos. Entre las necesidades más importantes no satisfechas, dice, está una colaboración más fuerte con los departamentos de Educación y de Trabajo para impulsar el suministro de científicos y de técnicos con las habilidades que el sector necesita.
Las preocupaciones del informe por la falta de un enfoque federal de lo nanotecnológico en salud y seguridad fueron presagiadas en una audiencia jueves del House Science Committee en la cual los republicanos y los demócratas llevaron igualmente a la administración de Bush la tarea de la carencia de un plan para aprender más sobre los riesgos de los nanotecnológico.
El presidente Sherwood L. Boehlert (R-N.Y.) del comité acusa a la administración de “andar sin prisas” hacia soluciones “en un momento en que se requiere el sentido de la urgencia.”
El demócrata Bart Gordon (Tenn) fue más lejos, llamando al último resumen de la administración de las necesidades de la investigación de lo nanotecnológico hecho público en la audiencia, “un pedazo muy juvenil de trabajo.”
Andrew Maynard, principal consejero de la ciencia para el Proyecto sobre Nanotecnologías Emergentes, financiado en parte por la institución Smithsonian, dijo que el gobierno ha gastado cerca de 11 millones de dólares en un año en los daños potenciales de la nanotecnología cuando la industria y los grupos ambientales han pedido juntos por lo menos de 50 millones a 100 millones de dólares al año.
Igualmente importante, ha dicho Maynard, es la necesidad de una estrategia coordinada para gastar ese dinero prudentemente.
Cerca de 300 productos de consumo contienen ya los ingredientes de la nanoescala, ha dicho Maynard, incluyendo varios alimentos y muchos cosméticos, con poco o nada de investigación para documentar su seguridad.
Se espera que la industria valga cerca de 2 trillones de dólares antes de 2014.
Norris Alderson, comisario asociado para la ciencia en la Administración del Alimento y de la Droga y presidente del grupo de funcionamiento que creó el sumario de la Administración del plan de investigación presentado en el Congreso la semana pasada, dice que el documento – que fue supuesto para ser deliberado hace seis meses -- ha significado el “primer paso.”
Preguntado por Boehlert si él entendía lo mucho que se espera de él y de su grupo de funcionamiento, Alderson respondió: “Pienso que su mensaje es alto y claro.”
Stephen Hawking pregunta
Stephen Hawking pregunta en Yahoo! "¿Cómo podrá sobrevivir la raza humana durante los próximos 100 años?". Ya hay cerca de 22.000 respuestas. ¡Apúntate!
Más información en El Mundo .
Un arca de Noe vegetal, por si las moscas...
Publicado en El Mundo, el 18 de junio de 2006. Mira aquí.
MAÑANA SE PONDRÁ LA PRIMERA PIEDRA
Un 'arca de Noé' vegetal preservará semillas de todo el mundo en el Ártico
OSLO.- Una bóveda excavada en una montaña de las islas noruegas de Svalbard, en el Ártico, albergará un 'arca de Noé' vegetal con millones de semillas de todo el mundo para asegurar su conservación en caso de catástrofe natural o humana.
El primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, podrá el lunes la primera piedra del proyecto en presencia de los jefes de Gobierno de otros países nórdicos.
Descrita por sus impulsores como la "caja fuerte del juicio final", la bóveda será construida en una montaña de dicho archipiélago con el apoyo de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y del Gobierno noruego.
El objetivo de este 'arca de Noé' vegetal será garantizar la supervivencia de todas las especies vegetales hasta ahora conocidas y la de las que aún están por descubrirse.
"Buena parte de los bancos genéticos mundiales se encuentran en países en vías de desarrollo y están expuestos a amenazas tales como la falta de financiación o las catástrofes de origen natural o humano", explica el ministro noruego de Agricultura.
Para asegurar un funcionamiento óptimo, el banco vegetal estará situado en un territorio de permafrost (suelo permanentemente helado), en el interior de una montaña y rodeado por puertas blindadas y muros de hormigón de más de un metro de grosor.
En estas condiciones, las semillas, que estarán congeladas, no sufrirán ninguna alteración, ni siquiera las que puedan derivarse del cambio climático.
Web 2.0. La segunda revolución de Internet
¿Qué es la Web 2.0?
Es el Internet plural o la Red social. Se identifica con la facilidad para que el internauta sea algo más que un pasivo lector de páginas. El público fabrica sus contenidos, con la misma facilidad que envía un e-mail. Consume a medida. Se alquila software, se diseña su libro, su disco, su radio o su televisión. Esto ha sido posible gracias a la popularización de la banda ancha.
Los nuevos símbolos de la Red social no son Google, eBay o Amazon; son Technorati, Skype, Flickr, MySpace o YouTube.
Todo lo anterior está publicado en www.elpais.es/suple/ciberpais del día 15 de junio de 2006.
Sobre computación evolutiva
Os paso un artículo de laflecha.net. A ver que os parece... pero antes leedlo. Ok?
Computación evolutiva
La naturaleza encuentra brillantes soluciones a los problemas mediante la evolución continuada de las especies. Ligeras variaciones aleatorias en los genes de los descendientes, dan lugar a individuos con diferente capacidad de adaptación a su entorno. Primando la reproducción de los mejor adaptados, la especie evoluciona a formas cada vez más eficientes para sobrevivir en su entorno.10:30 - 22/05/2006 | Autor: José Manuel Gimeno
Hacia 1960 John Holland utilizó por primera vez este principio para el desarrollo de programas informáticos capaces de automodificarse, de modo que simulasen la evolución natural. En esquema, comenzaba por un algoritmo con muchos parámetros, que modificaba ligeramente uno de ellos de forma aleatoria. Este ciclo se repetía innumerables veces eligiendo en cada caso el algoritmo padre o hijo, para modificar aquel de los dos hubiera dado mejor solución al problema planteado, de forma que poco a poco se consiguen algoritmos mas eficaces para resolver dichos problemas.
Simulación darviniana
En esencia, los programas genéticos consisten en introducir una población inicial de algoritmos que puedan ser una solución aproximada a un problema, (puede ser un solo algoritmo). Cada individuos de la población es representado por una secuencia de parámetros que a modo de ADN definen y diferencian a cada individuo. Se modifica un parámetro de forma aleatoria de cada elemento de la población y se selecciona entre los iniciales y los modificados los más aptos, que pasan a ser la población de partida del siguiente ciclo. Imprescindible es tener un criterio de aptitud mensurable que permita seleccionar a los algoritmos más aptos.Inicialmente se intentó conseguir modelos matemáticos que simularan la evolución genética, pero pronto se descubrió que esta simulación permitía en algunos casos utilizarla como una técnica de exploración y optimización de procesos de mucha utilidad en las áreas como la inteligencia artificial.
Mutación o herencia
A partir de este esquema general, caben varias técnicas a aplicar para conseguir la evolución de la especie. La primera mas sencilla es la indicada anteriormente consistente en modificar ligeramente uno o varios parámetros de la serie, simulamos con ello una mutación natural. Otra solución es sustituir uno o varios de los parámetros por los correspondientes de otro individuo, obteniendo de esta forma un híbrido de ambos, que se aproxima más a la forma de evolución de las especies de reproducción sexuada.
Reproducción de los más aptos
Otro punto a definir es el número de hijos a obtener de cada individuo inicial, este puede ser fijo o variable y si es variable lo puede serlo de forma aleatoria o ligado a algún al criterio de en función de algún criterio de aptitud de los padres, de modo que los mas aptos tengan mayor probabilidad de reproducirse.
Los más aptos o los más adaptados
Sea cual sea el proceso utilizado, tanto los individuos paternos como sus descendientes han de pasar la función de evaluación que establezca cuales de los individuos existentes son los más aptos. Aquí hay dos posibilidades, elegir una función constante de evaluación que seleccione el más apto en unas condiciones dadas, o elegir una función de evaluación que recoja los cambios habidos en el entorno de forma que los individuos elegidos sea los que mejor se adaptan a un entorno cambiante. En función de los propósitos que nos pongamos resolver se elegirá una técnica u otra.
Evaluación del equipo
Hasta aquí, lo que hemos buscado es conseguir el individuo mejor adaptado, pero no siempre este es el tipo de soluciones buscado, con frecuencia la mejor solución a un problema no está en un individuo sino en la colaboración de un equipo formado por individuos diferentes entre sí. Por ejemplo un panal tiene una reina, obreras, nurses y zánganos, el panal más eficiente es el que tenga un conjunto más armonioso de cada elemento, no el que tenga la mejor abeja. Hoy se están investigando funciones de evaluación de colectivos y no solo de individuos por separado.
Crear razas o selección natural
A la hora de seleccionar individuos debemos decidir que criterio se utilizará para elegir la población del siguiente ciclo o generación. Si elegimos los más aptos, elegimos el método que inveteradamente practican los ganaderos. Con ello se converge más rápidamente hacia el objetivo, la obtención de puras razas, pero se eliminan muchas ramas que si bien en determinados estadios no dan las mejores respuestas, pudiera ser que a la larga produjeran las mejores soluciones. Este segundo proceso es el que siguen las especies en libertad, se consigue con ello una mayor variedad genética, la evolución es mucho más lenta, pero la variedad genética permite adaptarse mucho mejor a las características ambientales. Si buscamos soluciones que se adapten a los cambios del entorno, seleccionar solo los mejores individuos entraña el riesgo típico de las razas puras que siendo la solución ideal en determinado instante, resulta catastrófica si se producen cambios en su entorno,.mientras que si disponemos de diversidad genética, otra rama tomará la iniciatriva de encontrar una solución adecuada al nuevo entorno.
Autoaprendizaje
Los sistemas evolutivos son muy adecuados para conseguir auto aprendizaje. Para tener la capacidad de aprender, se necesita un sistema capaz de realimentarse con información recibida del exterior, y de evaluar si las decisiones que se tomaron de aplicar reglas existentes fueron acertadas o no, para premiar las acertadas aumentando su peso y penalizar las erróneas reduciéndolo. Por otra parte el sistema ha de ser capaz de crear nuevas reglas nacidas de la evolución de las mas acertadas.Con ello el sistema resulta capaz de aprender nuevas reglas, y de variar las preferencias de uso entre ellas, por tanto de adaptar su comportamiento en función de la experiencia. Por ejemplo, un brazo robot, aprenderá de esa forma a rotar cada una de sus articulaciones de modo que el movimiento del brazo sea el más eficaz y rápido entre todos los posibles recorridos del brazo para desplazarse entre dos puntos.

